Ormaetxea: “Los adolescentes han sido los grandes olvidados de la pandemia”


  • sábado, 25 de septiembre de 2021
Ormaetxea: “Los adolescentes han sido los grandes olvidados de la pandemia”

Olatz Ormaetexea es Psicóloga Sanitaria y Psicoterapeuta  y ha dirigido el curso de verano “Post Pandemia; cicatrices emocionales” en UNED Pamplona
“Un país se identifica por cómo cuida a sus menores, y nuestros adolescentes han sido los grandes olvidados en esta pandemia”. Con esta frase la psicóloga sanitaria y psicoterapeuta,  Olatz Ormaetxea, comenzaba el curso de verano “Post Pandemia; cicatrices emocionales” en UNED Pamplona.
Ha asegurado que el peaje de la salud mental está siendo demasiado duro, sobre todo, entre los chavales. “Cuando la mitad de la población infantil está deprimida y medicalizada, cuando lo que necesitan es ser felices, algo estamos haciendo muy mal. No debemos olvidar que ellos son nuestro futuro y no podemos dejarles de lado y olvidarles”.


¿Por qué los adolescentes han sido los grandes olvidados de esta pandemia?
Se hizo una división social muy clara entre adultos, gente mayor que estaba más identificada en residencias y luego los niños. De repente, los adolescentes, incluso las personas de entre 60 y 69 años, no se mencionaron para nada. En las primeras salidas no se les tuvo en cuenta. Salieron los niños, salieron los adultos y nadie habló de los adolescentes. Una vez más se ha visto que ese periodo de adolescencia es del que socialmente nos hemos olvidado y los que más dañados han estado. No se ha tenido en cuenta sus necesidades, sus carencias, ni su necesidad social que es mayor que la de los adultos y hubo una especie de embotellamiento que ha reventado.


¿Los botellones, los episodios violentos que estamos viendo son una consecuencia de ese olvido? 
Clara, clara; es como una olla express. Si metes comida, comida y la tienes al fuego y no tienes momento de parar y abrirla, eso estalla. Ha pasado en otras épocas, cuando las personas se han sentido reprimidas y angustiadas y no han tenido una salida social, la tienen después con consecuencias muy agresivas y muy negativas como pueden ser los actos que estamos viendo; botellones que terminan con bronca, ruptura de escaparates, etc. Precisamente son protagonizados por los chavales que más han sufrido y hay que añadirle que muchos de ellos no han tenido esa contención familiar, no han tenido un espacio seguro en sus hogares y estallan y estallan en forma de agresividad.


¿Qué podemos hacer?
Atenderles, que es lo más importante y no volver a olvidarles. Poner hincapié en que muchos adolescentes se han portado muy bien y lo han hecho muy bien. Pero hacerlo muy bien no significa que no hayan sufrido y que se les pueda olvidar. Debemos de coger a todos estos menores que están con tanto sufrimiento y atenderles, darles opción a que tengan un espacio en la salud mental, que tengan grupos, que la flexibilidad sea algo mayor en ellos ahora que ya están vacunados. Poner más atención y no invisibilizarlos de nuevo.

¿Qué se está encontrando en la consulta?
Menores con mucho vacío existencia. Me cuentan que se sienten vacíos y que no le encuentran sentido a su vida. Para mí es lo más triste ver que los jóvenes que van a ser el futuro estén con una frustración y depresión profunda y sin ilusión ante la vida. No saben a qué atenerse para poder sostenerse. Muchas veces tampoco ayudamos los adultos cuestionando estudiar para qué, trabajar para qué, creyendo que los adultos hemos sido mejores en ese mismo periodo vital; eso deprime. El sostén emocional de los adultos hacia los adolescentes y jóvenes debe de ser absoluto y debemos de buscar las herramientas y recursos para ello.

¿Cree que la sociedad ha aprendido?
No, porque todavía no hemos sido capaces de pedir disculpas a nuestros adolescentes. Decirles, perdonad, no lo hemos hecho bien. Personalmente, como adulta, me avergüenzo de cómo lo hemos hecho, de cómo hemos tratado a nuestros adolescentes durante esta pandemia. No podemos olvidar que un país se identifica por cómo cuida a sus menores.